Bioenergética Rosario
Efectos en el cuerpo
Cualquier desequilibrio interno produce su efecto en el cuerpo humano
“...Tenemos que reconocer que la mente y el cuerpo son un todo. En general, consideramos el cuerpo como algo que llevamos con nosotros (a menudo con cierto desgano), algo que se daña con facilidad, que necesita ejercicio, agua y comida con regularidad, sueño y revisiones ocasionales. Cuando resulta dañado, el cuerpo se convierte en una gran molestia, de modo que cuando esto sucede lo llevamos al médico con la creencia de que éste podrá repararlo. Algo se ha roto o estropeado, así que lo llevamos arreglar como si ese “algo” fuera un objeto inanimado, falto de inteligencia. Cuando nuestro organismo funciona correctamente estamos alegres, nos sentimos vivos y llenos de energía. Cuando falla, a menudo estamos más irritables, frustrados, deprimidos y llenos de autocompasión.
Lamentablemente esta visión del cuerpo humano es muy limitada. Niega la complejidad de las energías que configuran todo nuestro ser, energías que fluyen y se comunican de manera constante entre ellas; entre nuestros pensamientos, sentimientos y el mantenimiento físico de las distintas partes del organismo. No existe separación alguna entre lo que sucede en la mente y lo que ocurre en el organismo; en teoría, no podemos existir de forma independiente al cuerpo en el que desarrollamos nuestra existencia... Nosotros somos nuestros cuerpos; nuestra condición de ser es una consecuencia directa de la comunicación entre los numerosos y diversos aspectos de nuestra existencia. Decir “ me duele el brazo” equivale a decir que “ una herida interna se manifiesta en mi brazo”. Lo que está expresando el dolor en el brazo no se diferencia de las expresiones verbales de ira o confusión. Afirmar que si existe tal diferencia significa ignorar la unidad esencial de todo nuestro ser. Si se administra tratamiento sólo al brazo se está haciendo caso omiso al origen del dolor que se manifiesta en esa parte del cuerpo. Negar esta relación psicosomática significa ignorar la oportunidad que nos da el propio organismo de examinar, aceptar y poner fin a nuestra dolencia.”
Extractado del libro “Cuerpo Mente. La conexión curativa”. Autor Debbie Shapiro
Laura Garrido
Liliana Kostinovsky